Junto al nombre, que remite al padre, ideamos un logotipo que nace de la abstracción del escudo heráldico de la familia Nieto: reinterpretamos los símbolos que lo componían y los convertimos en una marca que refuerza esa imagen de elegancia. El trazado se cuidó para que el logotipo funcione como un elemento claro y ópticamente correcto a distintas escalas y, al mismo tiempo, cargado de significado.